Según el notable folklorista dominicano Fradique Lizardo la expresión africana
que mas sobresale en la cultura dominicana se expresa en la música de Palos o
Atabales, también llamada Bambula o Quiyombo (Ahora! No.630 1975). Esta
tradición musical, mas notable en el área de Villa Mella (sección cercana a la
capital) usa en sus ritos religiosos y celebraciones seculares instrumentos
mayormente de percusión. Entre ellos sobresale un variado número de tambores.
Estos instrumentos clasificados como membranófonos tubulares y cilíndricos son
de un solo parche o cuero, y se tocan en juegos de dos o tres. Estos tambores se
diferencian en varios tipos según la construción de la atadura de su parche (clavado,
atado, etc). Además se construyen de diferentes tamaños utilizando maderas
blandas o fáciles de ahuecar, aunque en algunas ocasiones se usan troncos ya
huecos por pájaros carpinteros o por termitas. Esta familia de instrumentos de
percusión son muy semejantes a la tambora brasileña usada en ceremonias de
macumba y a la tumbadora de Cuba (Ahora! No. 736.1975).
Otros instrumentos derivados de la influencia africana hoy común en estas área
es la Maraca Ocoeña. Este instrumento consiste de un palo ahuecado de
aproximadamente 54 cm. de largo. En este cilindro hueco se encuentran un
sinnúmero de palitos que atraviesan de lado a lado el hueco del mismo. El sonido
de la Maraca Ocoeña se produce al chocar las semillas de cigarrón con los
palitos y las paredes de la maraca. Este tipo de maraca todavía se usan en el
África y en partes de Brasil.
Baile de Palos
Este género musical de los Palos complementado por sus danzas y bailes rituales
eran tan común en décadas atrás que según la opinión de Fradique "debe ser
considerado como el verdadero baile folklórico dominicano ya que es el baile mas
extendido en la cultura dominicana" (Ahora! No. 630.1975). Esta tradición de
baile incorpora muchos elementos africanos como el de imitar en sus coreografía
movimientos de animales, ejemplos de estos son el baile del avestruz, el de la
jirafa, el de la jaiba y el del chivo.
En África esta práctica coreográfica es tan común que su influencia a penetrado
y forjado aún hoy día, los diseños de danzas y bailes modernos y sigue siendo
fuente de creación para artistas de la música popular de hoy: baile del mono,
baile del perrito, baile del maco.