Aspectos generales sobre Barahona
Origen Histórico
Oscar López Reyes
Historia de la cultura de Barahona, costumbres, Arte y literatura
Antes del descubrimiento y la colonización por los españoles, la
isla de Santo Domingo estaba dividida en cinco cacicazgos, a uno de los cuales,
Jaragua, que gobernaba Bohechío, pertenecía la demarcación donde se ubica
Barahona.
En torno al origen del nombre de Barahona se han formulado conjeturas e
hipótesis improbadas. Algunos apuntan que proviene de “Vara” y “Ona” y otras de
“Bahía Honda”. El primer término, según los decires, era empleado por los
españoles para medir especies y el segundo para referirse a la Bahía de Neyba,
donde está situada la población.
Barahona es un apellido español, y así se comprueba en “Historia del desarrollo
de Barahona”. Los españoles se esparcieron por todo el territorio y designaron
objetos y lugares con nombres de ellos. Francisco de Barahona, Gabriel Barahona,
Luis de Barahona y Juan de Barahona llegaron en el primer y segundo viajes del
Almirante Cristóbal Colón.
La obra de referencia sostiene que Barahona es un apellido que encontramos en
españoles que llegaron a la isla tras su descubrimiento en 1492. Un nitaíno de
descendencia española fue Juan Barahona, colono aliado de los rebeldes de
Francisco de Roldán, quienes se sublevaron en el cacicazgo de Jaragua, que
abarcaba el espacio físico en el que hoy se sitúan la provincia de Barahona, y
gran parte de la región Suroeste” (1)
La rebelión de Roldán, primera alteración social en el Nuevo Mundo, comenzó en
Mayo de 1496, y concluyó en noviembre de 1498, lapso en el cual españoles,
esclavos e indios desafiaron el absolutismo y la explotación del Imperio
Español, que sufrió una derrota.
Veintiún años después, la región fue escenario de otro alzamiento, el del
Cacique Enriquillo, en 1519, quien desde las montañas del Bahoruco lanzó el
primer grito de libertad en América. Junto a un numeroso grupo de indígenas
combatió a los españoles hasta 1533, año en que suscribió la paz con el gobierno
español, a través del capitán general Francisco Barrionuevo. Así, ese imperio
padeció su segunda derrota en la isla.
Luego la región fue teatro de acciones de negros esclavos traídos de África –que
también desafiaron la ignominia de los españoles- y de piratas, quienes
asaltaban a los navegantes del Mar Caribe y cometían otras fechorías.
Con el transcurrir histórico, se fue formando un cuadro que en 1795 se
caracterizaba por la frondosidad de los árboles, los cuales se constituían en
atracción para buscadores de leña, primero y productores de madera, después. En
1801, las tropas revolucionarias del general haitiano Toussaint Louverture
penetraron, en la lucha contra los franceses, por el Sur y el Norte de la parte
oriental de la isla e improvisaron chozas en sitios estratégicos. Un año
después, 1802, Louverture impartió órdenes para la fundación oficial de
Barahona, pasando a ser dependencia de Azua.
La estadía del general haitiano fue breve y, a partir de entonces, la villa
adquirió categoría social y se enrumbó por un proceso de progreso muy paulatino,
que se aceleró a finales de siglo XIX y a principios de siglo XX.
(1) Lopez Reyes, Oscar, “Historia del Desarrollo de Barahona”, Impresora
Mediabyte, Santo Domingo, república Dominicana, 1999, pagina 46.